
Luján de Cuyo
La primera DOC del Malbec argentino: historia, estructura y la elegancia del Malbec clásico de Mendoza.
El terroir
Luján de Cuyo es, en términos simples, la región del Malbec moderno argentino. Aquí se otorgó en 1989 la primera Denominación de Origen Controlada (DOC) del continente americano —un reconocimiento oficial que delimitó con precisión las zonas productoras y formalizó lo que enólogos y productores ya sabían desde hace décadas: que estos suelos, esta altura y este clima daban un Malbec que no se podía replicar en otra parte.
Ubicada al sur inmediato de la ciudad de Mendoza, Luján de Cuyo se extiende entre los 800 y 1.000 metros sobre el nivel del mar, sobre las terrazas aluviales del río Mendoza, al pie del cerro Aconcagua. Es más alta que Maipú —su vecina histórica al este— y más baja que el Valle de Uco, su vecino al sur. Esa altura intermedia define su personalidad: vinos con cuerpo, estructura y madurez completa, pero con la frescura y la acidez que da la cordillera.
La región se divide en subzonas con identidad propia. Agrelo, al sur y oeste, es la zona más alta (950–1.000 m) y más fría: aquí están las bodegas más prestigiosas —Catena Zapata con su pirámide maya, Achaval Ferrer, Alta Vista. Sus Malbec combinan poder con elegancia. Perdriel es la zona tradicional del Malbec clásico —concentrado, de cuerpo pleno y taninos suaves de cepas viejas. Vistalba y Las Compuertas, al norte, tienen suelos más minerales. Chacras de Coria y Mayor Drummond completan el mosaico con viñedos boutique y bodegas más pequeñas.
El Malbec de Luján de Cuyo tiene un perfil reconocible y muy distinto al del Valle de Uco: fruta más oscura (mora, ciruela negra, cassis, cereza negra), especias asiáticas, un toque de tabaco rubio y un final terroso que los críticos asocian con la mineralidad de los suelos. Es un Malbec de columna vertebral, con estructura para guarda larga (10 a 20 años en los premium), pero también con suficiente fruta y suavidad para tomarse joven.
Junto al Malbec, Luján de Cuyo es la mejor zona de Argentina para Cabernet Sauvignon. El Cabernet Sauvignon de Agrelo —como el del viñedo La Pirámide de Catena Zapata, referencia del DV Catena La Pirámide, un 100% Cabernet Sauvignon de producción limitada— tiene la estructura, la concentración y el tiempo de maduración óptimo que esta variedad necesita. Petit Verdot y Cabernet Franc también prosperan, especialmente como variedades de blend.
Luján de Cuyo es también una de las regiones con mayor concentración de viñedos centenarios del país. Hay viñedos plantados antes de 1900 que siguen en producción, con cepas de pie franco que sobrevivieron a la filoxera. Si Valle de Uco es el descubrimiento del siglo XXI, Luján de Cuyo es la columna vertebral histórica.
Datos del terruño
Bodegas de Luján de Cuyo
Bodegas representativas del terroir de Luján de Cuyo. Cada una elegida por su trayectoria, calidad y autenticidad regional.

Pioneros del vino de altura en Argentina. Un proyecto del grupo Moët Hennessy que cultiva un mosaico de más de 200 parcelas en el piedemonte andino de Mendoza.

Bodega con más de 125 años de historia en Luján de Cuyo. Productora de una amplia gama de vinos desde entry-level hasta premium.

Una de las bodegas más influyentes de Argentina y la más premiada de Sudamérica. Fundada en 1902 por el inmigrante italiano Nicola Catena, hoy en su cuarta generación bajo Laura Catena, fue pionera en el rescate del Malbec y en el descubrimiento de los terroirs de altura extrema en los Andes.

Proyecto de Alejandro Vigil y Adrianna Catena que rescata el espíritu del vino argentino tradicional desde los suelos calcáreos del Valle de Uco. Su línea El Enemigo es una de las grandes revelaciones de la vitivinicultura argentina del siglo XXI.
Vinos de Luján de Cuyo
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